Después de terminar mi última relación, soñaba con él todos los días.
Quedamos siendo amigos, pero igual mis sueños eran de amor, cada día, todos en verdad.
Después cuando cortamos nuestra relación definitivamente, sólo fuimos dos desconocidos que éramos almas gemelas en mis sueños, yo lo olvidaba en el día, pero lo volvía a recordar en las noches y madrugadas.
Era el todo de mis sueños, amanecía triste pensando que sólo él podía hacerme sentir algo tan real como el sueño mismo de mis días solitarios como el mar y la arena, pero no, me di cuenta que era algo ilógico que siga pensando en él.
Llegué al límite de volver a dormir para seguir soñando la misma historia con el amor de mi corazón, pero volvía a crearse otra historia dentro mío, otra historia de amor.
Mi subconsciente creó tantas historias que tal vez desplazarían a esas cursis que los adolescentes aman, con las que todos se sienten identificadas, pienso que más las mujeres, pues los hombres no demuestran su amor como ellas quieren.
Pasaron dos meses y seguía igual, dos meses de historias en mi cabeza, de querer algo imposible que me empujaba a seguir adelante con ese amor, pero mi orgullo hermoso me paró.
Hasta que un día soñé con mi ex mejor amigo, soñé cosas que antes solía ver en las madrugadas, soñé con mi familia, cosas felices y tristes, soñé con viajes, con amigos de colegio, soñé conmigo.
Pero hoy en la madrugada soñé contigo, me pedías perdón, querías retomar nuestra amistad, querías salir conmigo de verdad, y mi sueño de madrugada se vio confundido que volví a despertar. Revisé mi celular y seguía tu mensaje, no lo podía creer.
Pero luego me encontré despierta en mi cama, ya era de día, y tú mensaje ya no estaba.
Quedamos siendo amigos, pero igual mis sueños eran de amor, cada día, todos en verdad.
Después cuando cortamos nuestra relación definitivamente, sólo fuimos dos desconocidos que éramos almas gemelas en mis sueños, yo lo olvidaba en el día, pero lo volvía a recordar en las noches y madrugadas.
Era el todo de mis sueños, amanecía triste pensando que sólo él podía hacerme sentir algo tan real como el sueño mismo de mis días solitarios como el mar y la arena, pero no, me di cuenta que era algo ilógico que siga pensando en él.
Llegué al límite de volver a dormir para seguir soñando la misma historia con el amor de mi corazón, pero volvía a crearse otra historia dentro mío, otra historia de amor.
Mi subconsciente creó tantas historias que tal vez desplazarían a esas cursis que los adolescentes aman, con las que todos se sienten identificadas, pienso que más las mujeres, pues los hombres no demuestran su amor como ellas quieren.
Pasaron dos meses y seguía igual, dos meses de historias en mi cabeza, de querer algo imposible que me empujaba a seguir adelante con ese amor, pero mi orgullo hermoso me paró.
Hasta que un día soñé con mi ex mejor amigo, soñé cosas que antes solía ver en las madrugadas, soñé con mi familia, cosas felices y tristes, soñé con viajes, con amigos de colegio, soñé conmigo.
Pero hoy en la madrugada soñé contigo, me pedías perdón, querías retomar nuestra amistad, querías salir conmigo de verdad, y mi sueño de madrugada se vio confundido que volví a despertar. Revisé mi celular y seguía tu mensaje, no lo podía creer.
Pero luego me encontré despierta en mi cama, ya era de día, y tú mensaje ya no estaba.
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