Explosiva.
Gaviota era una hermosa niña, que tenía dos vidas, una en el cielo y otra en el infierno.
Había una puerta en medio de las dos, una puerta de dos formas que de cierto modo se acoplaban a la inversa con cada mundo.
La del cielo era roja con cabezas de insectos y patas de conejo.
La del infierno era azul como el cielo.
Tenía una familia. Se caracterizaban por ser apuestos y de buen apellido, los padres eran mayores y los hijos menores.
Habían tiempos en que las puertas se abrían al cielo, pero el susto por su aspecto hacían que vuelvan al infierno.
Gaviota solía observar las dos puertas curiosamente para descubrir su secreto, descubrir el secreto de la vida, pero sólo descubrió lágrimas en su camino, charcos que mojaban las puertas, haciendo que se ablanden y se abran solas, hasta que descubrió uno de los secretos, el amor.
Ella sonreía y volaba al ver la libertad de su alma, tenía curiosidad por descubrir más, pero se quedó estancada en los rizos rubios del muchacho que quería. Los rizos de Marco que otra paloma logró capturar.
Abrió la puerta de insectos para entrar a la azul, creyendo que sería feliz en su soledad, la soledad del infierno.
Hasta que descubrió la bondad de su alma, el amor que estaba en su corazón, y abrió la puerta de insectos para entrar al cielo. Conocío a...
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domingo, 28 de febrero de 2016
Gaviota
miércoles, 3 de febrero de 2016
Frío de invierno
Eran tiempos fríos, cuando no bastaba un abrazo o un abrigo para el alma calentar.
Pero el viento sombrío que vino con la lluvia del invierno me enseñó a la sonrisa demostrar.
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