No creo en el destino, tampoco en la suerte, menos en el tarot, aunque a veces describían mis días y me daba algo de temor.
Pero sí en la casualidad y tú eres la mejor.
Las horas pasan, el tiempo corre,
Los días vuelan, y los años se desgastan como el cobre.
Pero cuando estoy contigo, no siento del fatídico paso del tiempo, su poder.
Las miles de canciones escuchadas, los cientos de riffs causantes de erizar mi piel, las millones de voces en mis oídos, el amor a la música.
Pero nada se compara con escucharte decir que de tu vida, soy el amor.
Amor,
¿Qué más decirte si lo único que siento es amor?
No puedo ya ocultarlo,
Eres tú el que me está llevando por todo este camino donde poco razona la mente y triunfa el corazón.
Somos dos locos enamorados en este mundo tan escaso de querer y engañado por el poder.
Sólo sé que eres la miel que siempre busqué.
Aquel que endulzaría mi vida, calmando mis penas, alegrando mis horas, deseándolo cada día.
Porque será difícil volver a enamorarse así, volver a ilusionarse así.
Y volver a tener un amor así.
Sólo serás tú, mi gran amor, mi auténtico frenesí.
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