Ayer comenzó con notificaciones sobre vender entradas de Un día en la vida. Siempre quise venir a ver ese concierto, amo a los Beatles y a los tributos que les dan.
Mi ex las estaba vendiendo, y pues quise comprarle, quería venir con Camila, pero mis papás no quisieron.
Les dije que tenía que hacer tareas y me dejaron salir. Pero estoy sola aquí, sola como casi siempre, con ganas de llorar a mares, con ganas de mandar todo a la mierda otra vez.
Llegué muy temprano acá a Pershing, llegué sola, y él me tenía que estar esperando pero no vino hasta después de una hora, caminé sola con los pies hinchados y la garganta seca.
Tenía esperanza de al menos hablar con él, que me preguntara como había estado, como me había tratado la vida después de que cortamos, después de que lo quise tanto.
Pero sólo me dijo Hola, ya aquí está la entrada, y claro tenía que ir con un amigo, la clásica de los que no quieren tener ni una sola conversación con una chica, la clásica de los que no quieren saber nada de ella.
Y así mi corazón se rompió, me dijo gracias! Vas a ir sola? Y yo sí. Sólo me dijo ah bueno, luego le dijo a su amigo que ya se tenían que ir, preguntándole, así que me dijo chau y gracias, sólo eso.
Me fui con roche, con vergüenza, arrepentida de haberle comprado a él la entrada, de haber tenido al menos esperanza de poder darle un beso, o de oler su aroma, y que el huela la mía, así despertaría de nuevo el amor, pero no se pudo. Odio que el sea mi ex, lo odio mierda.
Ahora sólo espero que este concierto me traiga de nuevo a la vida, porque juro que me siento como la mujer más ignorada, me siento fatal. No es justo después de todo.
Mi ex las estaba vendiendo, y pues quise comprarle, quería venir con Camila, pero mis papás no quisieron.
Les dije que tenía que hacer tareas y me dejaron salir. Pero estoy sola aquí, sola como casi siempre, con ganas de llorar a mares, con ganas de mandar todo a la mierda otra vez.
Llegué muy temprano acá a Pershing, llegué sola, y él me tenía que estar esperando pero no vino hasta después de una hora, caminé sola con los pies hinchados y la garganta seca.
Tenía esperanza de al menos hablar con él, que me preguntara como había estado, como me había tratado la vida después de que cortamos, después de que lo quise tanto.
Pero sólo me dijo Hola, ya aquí está la entrada, y claro tenía que ir con un amigo, la clásica de los que no quieren tener ni una sola conversación con una chica, la clásica de los que no quieren saber nada de ella.
Y así mi corazón se rompió, me dijo gracias! Vas a ir sola? Y yo sí. Sólo me dijo ah bueno, luego le dijo a su amigo que ya se tenían que ir, preguntándole, así que me dijo chau y gracias, sólo eso.
Me fui con roche, con vergüenza, arrepentida de haberle comprado a él la entrada, de haber tenido al menos esperanza de poder darle un beso, o de oler su aroma, y que el huela la mía, así despertaría de nuevo el amor, pero no se pudo. Odio que el sea mi ex, lo odio mierda.
Ahora sólo espero que este concierto me traiga de nuevo a la vida, porque juro que me siento como la mujer más ignorada, me siento fatal. No es justo después de todo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario